Archivo por meses: mayo 2016

El paro de autónomos ¿Sí o no?

Aunque era una figura que ya existía, fue hace poco más de un año cuando se flexibilizaron los requisitos para poder acceder a esta prestación, un “colchón” más para los autónomos, una medida de protección. Pero unos meses después de su entrada en funcionamiento, aún sigue generando dudas y, sobre todo, sigue siendo complicado acceder a él.

Hay que tener muy claros los requisitos que hay que cumplir para poder cobrarlo. No son muchos, pero es muy difícil llegar a cumplir algunos. Veamos las razones:

  • Hay que estar dado de alta en la Seguridad Social y estar al corriente de las obligaciones con ella, evidentemente.
  • Es necesario que el autónomo acredite un mínimo de cotización por cese de actividad de un año y, además, esos meses deben ser seguidos e inmediatamente anteriores al cese.
  • No sirve cualquier motivo para justificar ese cese, debe ser, entre otros, por motivos económicos, técnicos, por fuerza mayor o pérdida de la licencia. Si se alegan problemas económicos se debe justificar un nivel de pérdidas superior al 10%.
  • Es necesario suscribir un compromiso de actividad con el Servicio Público de Empleo.

Hay algunas otras condiciones, aunque estas son las más significativas. Algunas son fáciles de cumplir, pero otras, no tanto.

Un ejemplo: las pérdidas económicas. Si un autónomo tiene empleados a su cargo o un local alquilado en el que desempeña su actividad será más o menos fácil justificar pérdidas. Pero, si es de esos autónomos que trabaja desde casa esta justificación hay que olvidarla, como casi todas las demás.

Por otra, parte, aun en el caso de conseguir cobrar el paro, tampoco hay que echar las campanas al vuelo, la cantidad a percibir no será demasiado elevada y el periodo en el que se percibirá es breve: desde los dos meses para aquellos que hayan cotizado entre 12 y 17 meses al año para los que hayan cotizado más de cuatro años.

El mercado de las franquicias, un mercado al alza

Las franquicias se han convertido en los últimos años en un modelo de negocio en expansión. Ideal para aquellos que quieren emprender, que desean iniciar una nueva vida laboral o, incluso a veces, simplemente contar con unos ingresos extra.

Franquías de clínicas, restaurantes, centros de estética, agencias de viajes y cualquier otro negocio que se pueda imaginar, físico o virtual. Hoy en día lo difícil no es encontrar una buena franquicia, sino elegir entre la inmensidad de la oferta.

Las ventajas son muchas. En algunos casos la inversión no es muy elevada, con lo que el riesgo se reduce. En otros hay una compañía asentada y de prestigio detrás. Uno se convierte en su propio jefe y gestiona el negocio a su manera, cuando este es online, además, puede adaptar sus horarios según sus preferencias.

Pero, como en cualquier otro negocio, conviene tener cuidado y analizar bien todos los aspectos antes de decidirse y, sobre todo, de realizar una inversión que puede resultar un gran éxito o un fracaso estrepitoso.

¿En qué hay que fijarse? Principalmente en la trayectoria, el prestigio y la actividad que ha desarrollado la marca. También hay que prestar atención a lo que dice el mercado y analizar si lo que ofrece la franquicia tendrá salida o no, porque ni todos los negocios son iguales ni tampoco los posibles clientes. Los factores geográficos, culturales, etc a veces son determinantes en el éxito o no del negocio

Pero también hay que comprobar, sobre todo cuando se trata de compañías poco conocidas, que la empresa franquiciadora es realmente la titular de esa marca y que cumple con lo establecido por la legislación al respecto. No hay que tener miedo a solicitar toda la documentación que se considere imprescindible, a la menos muestra de reticencias, tal vez lo mejor sea buscar en otro sitio.

Una franquicia puede ser un buen negocio, pero siempre y cuando no se tome la decisión de embarcarse en ella sin haber analizado muy bien ventajas e inconvenientes.