Economía doméstica: todo un reto

No tener unos elevadísimos ingresos y sí muchos gastos inevitables ha llevado a muchas personas, algunas con una educación bastante básica, a convertirse en auténticos economistas, en tiburones de las finanzas capaces de sacar partido a cada céntimo que tienen en sus manos.

Y no es fácil, pero la experiencia acaba dando una sabiduría que en cuestiones domésticas puede traducirse en un ahorro considerable en gastos y facturas, algo que a fin de mes puede permitir darse incluso algún capricho.

¿Pero cómo conseguir ahorrar? Es complicado, sí, pero es posible. Y se necesita tiempo, no hay que engañarse.

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Comenzamos por las facturas más temidas, las de los suministros de energía. Hay que revisar la potencia contratada, tal vez sea superior a lo que necesitamos; pasarse sin dudarlo al led y bajar un grado el termostato de la calefacción. Solo con eso las facturas serán algo más ligeras.

Otro aspecto que asusta, y mucho: los seguros. No hay que tener miedo a comparar, amenazar con cambiarse de compañía o hacerlo si encontramos otra que nos ofrezca mejores precios.

En cuanto a la cesta de la compra, siempre resulta más cómodo ir al súper del barrio, pero a veces merece la pena desplazarse para aprovechar ofertas de otros establecimientos. Y no solo en lo que se refiere a la alimentación, también en ropa y calzado. Y sobre todo, evitar las tentaciones y ceñirse a una lista que habremos hecho en casa. Las marcas blancas son también una excelente opción

Y también relacionado con las compras, mucho cuidado con las que se realizan a plazos, todo son facilidades, pero hay que pagarlas. Conviene pensar bien si ese producto, ese electrodoméstico o ese capricho son necesarios.

Por supuesto, hay que usar el sentido común en todo lo que se hace: cerrar el grifo cuando no se necesita agua, apagar las luces, no tener un gran congelador vacío o cocinar en grandes cantidades son pequeños gestos que a la larga pueden suponer un buen ahorro. Y no hace falta ser economista, solo ser un poco cuidadoso.

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